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Serie 2 · Identidad y consentimiento · 2.1

Saber con quién se firma: los niveles de confianza.

Comprobación, credencial y autenticación: tres momentos distintos, y un nivel que debe decidir el riesgo.

Octubre de 20267 min de lectura

Antes de preguntar cómo se firma, conviene preguntar a quién se le está pidiendo la firma. Una firma impecable desde el punto de vista técnico no sirve de mucho si la persona que la produjo no es la que decía ser. Por eso la identidad es el cimiento silencioso de cualquier proceso de firma, y también el punto donde más se improvisa.

Tres momentos que suelen confundirse

Hablar de "verificar la identidad" mezcla tres cosas distintas, que ocurren en momentos distintos y fallan de maneras distintas.

  1. La comprobación inicial. Alguien demuestra quién es: presenta un documento, se lo compara con su rostro, se consulta un registro oficial. Ocurre una vez, al dar de alta a la persona o al emitir un certificado.
  2. La credencial. Como resultado, la persona recibe algo que la representa: un certificado, una cuenta, una aplicación vinculada a su teléfono, un documento con chip.
  3. La autenticación al firmar. En el momento de firmar, la persona demuestra que es quien controla esa credencial: una clave, un código, una huella, un segundo factor.

Un proceso puede ser muy exigente en un momento y muy débil en otro. Un certificado emitido tras una verificación presencial rigurosa pierde buena parte de su valor si después se protege con una contraseña que cualquiera puede adivinar.

La idea de los niveles

Los marcos de referencia más usados coinciden en ordenar la confianza en niveles. La norma ISO/IEC 29115 de 2013 propone cuatro niveles de seguridad para la autenticación. El reglamento europeo eIDAS, a través de su reglamento de ejecución 2015/1502, define tres: bajo, sustancial y alto. La guía de identidad digital del NIST estadounidense, la SP 800 63, separa desde su tercera revisión de 2017 el nivel de la comprobación de identidad del nivel de la autenticación, precisamente para que no se confundan.

Los nombres y los detalles cambian de un marco a otro, pero la lógica es la misma: cuanto más alto el nivel, más difícil es que alguien se haga pasar por otro, y más cuesta, en tiempo y en fricción, llegar a él.

Proporcionalidad: el nivel lo decide el riesgo

El error más común es elegir un único nivel para todo. Si se exige el máximo en cada trámite, los usuarios abandonan y aparecen atajos. Si se usa el mínimo para todo, se firman con un correo electrónico decisiones que merecían mucho más. La pregunta útil es qué pasaría si quien firma no fuera quien dice ser.

SituaciónDaño posibleIdentidad razonable
Aceptar condiciones de usoBajoControl de una cuenta o de un correo.
Contrato laboral o de serviciosMedioDocumento verificado y un segundo factor al firmar.
Préstamo, poder o compraventaAltoIdentidad comprobada en forma presencial o equivalente, y credencial de alta seguridad.

Los caminos para comprobar quién es alguien

La misma persona, tres niveles

Ana firma en un mismo día tres documentos. Para aceptar las condiciones de una plataforma le alcanza con un código enviado a su correo. Para su contrato de trabajo, la empresa le pide fotografiar su cédula y una prueba de vida. Para otorgar un poder, usa el certificado de su documento de identidad con chip y su PIN. Ninguno de los tres procesos está mal: cada uno es proporcional a lo que está en juego.

Lo que no puede faltar en la evidencia

Sea cual sea el nivel, el registro de la firma debe decir con qué método se comprobó la identidad, cuándo, con qué resultado y qué credencial se usó al firmar. Un expediente que sólo dice "identidad verificada" no permite a nadie, años después, juzgar cuánto valía esa verificación.

Preguntas para cualquier proceso
  • ¿Qué nivel de identidad exige cada tipo de documento, y quién lo decidió?
  • ¿La autenticación al firmar está a la altura de la comprobación inicial?
  • ¿El expediente registra el método usado, no sólo el resultado?
  • ¿Qué pasa cuando un método falla: se detiene el proceso o se baja de nivel sin decirlo?
Para recordar

La identidad tiene tres momentos: la comprobación inicial, la credencial y la autenticación al firmar. Los marcos de referencia los ordenan en niveles, y el nivel correcto lo decide el daño que causaría una suplantación. Lo que se haga debe quedar descrito en la evidencia, con el método y no sólo con el resultado.

Fuentes

  1. ISO/IEC 29115:2013, marco de seguridad de la autenticación de entidades
  2. Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1502, niveles de seguridad de la identificación electrónica
  3. NIST, Special Publication 800 63, Digital Identity Guidelines
  4. OACI, Documento 9303, documentos de viaje de lectura mecánica

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Una publicación de Signing Flows, de Interfase.

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